Ordenadores, teléfonos móviles y otros cientos de chismes ciberneticos han nacido para hacernos la vida más fácil.... ¿o no?
Una amiga lanza a traves de la red una llamada de socorro porque las fotos del teléfono no las puede pasar al ordenador y los comentarios son tan variopintos como las personas en sí mísmas. Unos le dicen lo básico: usa el cable USB y el blutoot, otros, más especializados le piden la marca del móvil, alguno le ofrece su ayuda personal...
¡Que cosas! Ciberneticamente, sin ver las caras de nadie, soy capaz de leer entre líneas el carácter de cada uno de ellos: el que se cree que los demás no saben ni leer el manual de instrucciones de un bolígrafo, el que se cree McGuiver y es capaz de arreglar cualquier cosa sólo con su presencia, el que buscará en la red un PDF del manual para que tu mismo te las apañes....
¿Cómo solucionará mi amiga su problema tecnológico? ¡Tánta comunicación, tántos amigos y contactos! y a veces... ¡Tánta soledad!