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sábado, 4 de septiembre de 2010

Mi referente: "La Vanguardia"

Leo todos los días el periódico aunque ya no como lo hacía antes. Ahora lo leo por Internet.
Tengo un periódico que me acompaña desde que tengo uso de razón y es "La Vanguardia", desde Barcelona hasta aquí donde estoy ahora, en Madrid.
¿Qué tiene ese periódico? Pues primero que es el que, como he dicho, he leido toda mi vida y segundo e importante es que siempre se respira un ambiente pro-catalán que es muy constructivo. Los otros periódicos de tirada nacional, con grupos editoriales ubicados en Madrid ofrecen una perspectiva centrada en España, cosa que La Vanguardia convierte en "lo-mismo-pero-visto-desde-Catalunya".
Por supuesto que hay que leer entre lineas para descubrir la "verdadera" dimensión de las noticias, puesto que en muchas ocasiones se huele cierto "victimismo" catalán, pero cuando cualquier redactor escribe una noticia Anti-algo o Pro-lo-que-sea, se le nota, y siempre es más positivo o constructivo el resultado de las noticias "Pro".
Así entiendo que ha de ser y así ha sido siempre, desde que escuchaba los programas internacionales de las Radios Nacionales Exteriores de cualquier país a través de mi receptor de Onda Corta. ¿Cuantas veces he oído LA MISMA, noticia desde varios frentes? Infinidad. Recuerdo especialmente haber escuchado la reseña de un atentado terrorista ocurrido en Israel, explicado por ellos mismos a través de Kol Israel (La voz de Israel), por Radio Exterior de España, por la ORF austriaca, por RFI desde Francia, o por la VOA americana, por China, Japón, la República Checa, Alemania y por la Voz de Rusia. (porque todas estas emisoras emitían, al menos, un boletín diario de noticias en Castellano). La misma noticia enfocada desde las perspectivas oficialistas de cada uno de los países escuchados me permitió sentar las bases de mi personal sistema de análisis periodístico. El resultado fue impresionante y pude sentir por mi mismo que, verdaderamente, "Nada es verdad ni es mentira, todo es según el cristal con que se mira.". Y cuando interviene lo "políticamente correcto" de/para cada país, ni te cuento.
Con todos los medios de comunicación españoles pasa lo mismo. 
Me gustaría que pudierais hacer un ejercicio parecido, pero eso no le interesa a demasiada gente. Lo más fácil es quedarse con el primer comentario de cualquier medio y a partir de ahí, y sin contrastar, construir tus propias verdades.
Al final, después de todo mi recorrido vital he encontrado, o mejor, mantengo mi referente informativo, al que entiendo y en el que estoy verdaderamente capacitado para leer entre líneas. "La Vanguardia" es también, en muchas ocasiones, mi fuente de inspiración y su RSS de "Noticias al Minuto" hace que realmente mi ordenador parezca un, como se decía antaño,"Teletipo de Agencia".

sábado, 17 de julio de 2010

Un cuento para gente corriente

Desde siempre me ha gustado un buen cuento. No importa si el calendario insiste en decirme que ya no tengo edad para ello: un buen cuento es un buen cuento.
Tuve la oportunidad de participar, hace ya unos cuantos años, en un curso para cuenta-cuentos que se desarrolló aquí, en San Martín y aprendí mucho del profesor y de mis compañeros. Una de las cosas de las que me dí cuenta es que sólo me interesaban los cuentos para adultos y así incluso llegué a tener espacio en un programa de la radio local.
Conté muchos cuentos. Todos para adultos y no porque tuvieran un contenido obsceno (que tambien los hubo) sinó porque desgranaban de forma breve caracteres y matices sólo al alcance de mentes ya maduras:
Cuentos que recomiendo encarecidamente como el primero que me apasionó: "La esposa o la prostituta autorizada" de Patricia Higsmith donde una mujer planea y consigue matar a su marido resultando impune de culpa.

Leelo, si te apetece.

A los chavales del colegio les conté uno de los cuentos de Pere Calders que formaron parte de la obra Antaviana de Dagoll Dagom: El pricipio de la sabiduría. Y "flipaban".

Leelo. Está en el acto tercero de Antaviana (en catalán)

Una obra radiofónica "El trato" de Radio Exterior de España, adaptada por mí en un cuento (o en un monólogo como ahora se llama) y me permitió hacer algún "bolo" por bares y cafés de la zona. Las obra expone el dilema vital de una persona en un momento crucial de su vida: si mata a alguien desconocido acabarán sus problemas para siempre.

Un día quedamos y te lo cuento, a cambio de un par de Coca-colas ya que como es el premio Margarita Xirgu del año 2002 en RTVE no está disponible, creo.

El pasado sábado en Radio Nacional de España, en su programa "No es un día cualquiera", en su seccion habitual "Cuentos para Ulises" emitieron un cuentecillo de no más de 5 minutos que me hizo estremecer. Cuando lo oí, le envié el Postcad a una amiga mía y le gustó tanto que lo "colgó" en su FaceBook. Yo también te lo dejo aquí para que lo puedas disfrutar como nosotros.


Personalmente pienso que nunca es tarde para disfrutar de un relato corto que en sólo unos minutos es capaz de transmitir mucho.